Se habla de estreñimiento cuando la frecuencia de las deposiciones es menor a 3 veces por semana o cuando el niño está más de 3 días seguidos sin hacer. Al ser muy duras, las deposiciones pueden provocar pequeñas fisuras en el ano, que suelen ir acompañadas de dolor por lo que muchas veces el niño se aguanta las ganas. Esto provoca un círculo vicioso y el bolo fecal se agranda, se seca, se endurece y la deposición se hace aún más dolorosa.

La causa principal es el lento funcionamiento del intestino por una dieta inadecuada y hábitos incorrectos, como aguantarse las ganas. Empeora al salir de vacaciones, hacer un viaje, al trasladarse o ante situaciones que generan especial ansiedad en el niño.

  •        Qué hacer

Para los niños alimentados a pecho, lo más indicado es seguir con la lactancia materna a demanda. El bebé alimentado con leche materna hace más cacas al día, pero hacia el mes o mes y medio dejan de hacer tantas a una vez al día e incluso cada varios días

  Al bebé lactante no se recomienda darle zumos, ni infusiones ya que pueden amenazar la lactancia materna. A más zumo, menos maman y el pecho fabrica menos leche. Por su parte, tampoco se recomienda estimularle el ano, salvo indicación del pediatra, ya que los estímulos a la larga son contraproducentes al provocar que el bebé dependa de ellos para defecar.

Cuando el niño ya come sólido, lo principal es hacer cambios en la dieta habitual. Básicamente, hay que aumentar el aporte de agua y fibra. Hay que disminuir el consumo de carne, bollos, dulces y demasiados huevos y aumentar el de agua, zumos, cereales con fibra, pan con fibra, frutas y verduras (espinacas, acelgas, guisantes). Otros alimentos ricos en fibra son por ejemplo, las lentejas, las judías blancas y los garbanzos.

Es importante enseñarle que no debe aguantarse las ganas de ir al baño cuando sienta la necesidad.

Conviene acostumbrar al niño a sentarse en el inodoro todos los días, a los 15 ó 20 minutos  de una comida, sin forzarle ni darle mucha importancia y si lo consigue, alabar su progreso, pero sin hacerle sentir mal si no lo logra.

No se deben administrar laxantes ni enemas si no han sido indicados por el médico.

¿Cuándo debemos consultar al pediatra?. Cuando el estreñimiento esté acompañado de dolor abdominal importante; si aparece sangre en las heces; si el niño vomita o si se encuentra muy decaído y se queja mucho.

  • RECOMENDACIONES DIETÉTICAS EN CASO DE ESTREÑIMIENTO

A partir del mes de edad, muchos bebés amamantados expulsan heces blandas pero cada 2-4 ó 6 días (o incluso más) sin que sea esto un verdadero estreñimiento, y no requieren ningún tratamiento ni manipulación.

  • ¿Qué hacer?

°         Si el bebé toma fórmula artificial: A veces basta con añadir un poco más de agua en cada biberón (unos 10 c.c. más por cada toma). O bien ofrecerle agua entre las tomas.

°         Si ya toma alimentación complementaria:

°         Utilizar para el puré lentejas, guisantes, soja o verduras verdes con la carne o pescado.

°         Ofrecer frutas, por su riqueza en fibra.

°         Cereales integrales (si ya toma gluten).

°         En los niños y niñas de más de 2 años:

°         Ofrecer una dieta rica en fibra.

°         Evitar el exceso de leche y derivados.

°         Animar al niño o niña a beber agua entre horas.

°         Facilitar ir al baño cuando el niño sienta la necesidad de defecar, sin apresuramiento, asegurándose de que pueda apoyar los pies.

°         Aplicar una crema para lubricar el ano antes y después de defecar.

Las claves para prevenir el estreñimiento:

°         Tomar diariamente alimentos ricos en fibra (frutas, verduras, legumbres y cereales

°         integrales)

°         Beber agua.

°         Favorecer juegos activos (evitar vida demasiado sedentaria).

°         Favorecer que el niño o niña aprenda a percibir las señales del intestino y pueda responder a ellas, evacuando regularmente las heces, pues si las retiene de forma repetida, se puede dilatar el colon sigmoide y se retrasa la evacuación cada vez más de modo que, cuando ésta ya es imperiosa, el bolo fecal puede ser demasiado grande y originar dolor anal al niño o niña.

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