Cada vez más gente sufre de alergia y de asma y una de las teorías acerca de las causas este fenómeno es la hipotesis de la higiene que sostiene que vivimos en un mundo demasiado limpio, por eso los niños no están expuestos a los gérmenes que entrenarían a su sistema inmunitario para distinguir entre lo inofensivo y lo dañino.

La teoría es que los animales de granja aumentan la exposición a los gérmenes y a los componentes de los gérmenes llamados endotoxinas. Estas endotoxinas estimulan la respuesta inmune y reducen la inflamación alérgica.

Las pequeñas granjas familiares y tradicionales donde los niños juegan en los establos y van con sus padres a los graneros proporcionan un entorno que protege contra las alergias y el asma, explica.

Incluso antes de nacer, la exposición al heno, la paja y los animales que causan alergias o asma puede actuar como una forma natural de inmunoterapia.

Los efectos protectores se notan no sólo en niños que viven en las granjas, sino también en los que viven en su entorno.

Sus conclusiones son que el riesgo de alergias y asma es dos tercios mayor en los niños que no tienen contacto con granjas que en los niños que sí lo tienen.

Aunque aún no se conoce cuál es la exposición a una granja necesaria para proteger a una mujer embarazada o a un niño de las alergias y el asma. La exposición de una mujer embarazada a los microbios, puede proteger a su niño de desarrollar alergias en el futuro.

Tampoco se sabe si el efecto protector proviene de la exposición a los animales, a sus alimentos o a la combinación de ambos.Las bacterias de nuestro sistema digestivo son esenciales para la digestión pero también sirven para educar a nuestro sistema inmune. Le enseñan cómo reaccionar frente a sustancias extrañas. Esto sigue siendo clave en el desarrollo del sistema inmune del niño. El consumo de probióticos durante el embarazo podría ayudar a reducir las alergias en el niño.

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