Nuevo método de aplicación de tensioactivos en bebés prematuros, publicado en Lancet 2011

El tensioactivo se suele administrar a los bebés prematuros que reciben ventilación mecánica a través de una sonda endotraqueal para el tratamiento del síndrome de dificultad respiratoria. Se probó un nuevo método de aplicación de tensioactivos a bebés prematuros que respiraban de forma espontánea con el fin de evitar la ventilación mecánica.

En un ensayo clínico con grupos paralelos, aleatorizado y controlado se incluyeron 220 bebés prematuros con una edad de gestación comprendida entre 26 y 28 semanas y un peso al nacer inferior a 1,5 kg en 12 unidades de cuidados intensivos para neonatos alemanas. Los bebés se aleatorizaron independientemente en una relación de 1:1 con tamaños de bloques variables para recibir el tratamiento convencional o someterse a una intervención; la aleatorización se estratificó en función del centro y de que el alumbramiento correspondiese a un parto múltiple. No fue posible enmascarar el estudio. Los bebés se estabilizaron con presión positiva continua de las vías respiratorias y se les realizó intubación de emergencia cuando resultó necesario. En el grupo de intervención, los bebés recibieron el tratamiento con un tensioactivo durante la respiración espontánea a través de una sonda doble insertada en la tráquea mediante laringoscopia si necesitaban una fracción de oxígeno inspirado superior a 0,30. El criterio principal de valoración fue la necesidad de una ventilación mecánica o la ausencia de ventilación pero la existencia de una presión parcial de dióxido de carbono superior a 65 mmHg (8,6 kPa) o una fracción de oxígeno inspirado superior a 0,60, o ambas, durante más de 2 horas entre las 25 y las 72 horas de vida. El análisis se realizó en la población por intención de tratar.

Se asignaron 108 bebés al grupo de intervención y 112 se incluyeron en el grupo de tratamiento convencional. Se analizaron todos los bebés. El segundo o tercer día después del nacimiento, 30 (28%) bebés del grupo de intervención recibieron ventilación mecánica frente a 51 (46%) del grupo de tratamiento convencional (número necesario para tratar: 6, IC del 95% de 3 – 20, reducción de riesgo absoluto de 0,18, IC del 95% de 0,30 – 0,05, p = 0,008). En el grupo de intervención, 36 (33%) lactantes recibieron ventilación mecánica durante su estancia en el hospital en comparación con 82 (73%) en el grupo de tratamiento convencional (número necesario para tratar: 3, IC del 95% de 2 – 4, p < 0,0001). El grupo de intervención presentaba una mediana significativamente inferior de días con ventilación mecánica, (0 días; rango intercuartil 0 – 3 frente a 2 días, 0 – 5) y una menor necesidad de tratamiento con oxígeno a 28 días (30 bebés [30%] frente a 49 bebés [45%], p = 0,032) en comparación con el grupo de tratamiento convencional. No se registraron diferencias entre los grupos en cuanto a la mortalidad (siete fallecimientos en el grupo de intervención frente a cinco en el grupo de tratamiento convencional) y acontecimientos adversos graves (21 frente a 28).

La aplicación de un tensioactivo a través de una sonda fina a bebés prematuros con respiración espontánea que reciben presión positiva continua de las vías respiratorias reduce la necesidad de ventilación mecánica.

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