La sarna es una dermatosis muy pruriginosa causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis. Un paciente con sarna común puede tener un promedio de 12 ácaros. Los que tienen sarna costrosa pueden tener miles de ácaros en la piel.

 

La infestación se produce a todas las edades, pero especialmente en los niños. Se trata de un problema habitual de salud pública en las comunidades pobres y se ha extendido en muchos países subdesarrollados.

 

¿Cómo se propaga?

La sarna es muy contagiosa y la transmisión de persona a persona se produce a través del contacto directo con la piel. Es rara la  transmisión de los ácaros a través de la ropa o las sábanas, y sólo sucede si esta ropa se ha contaminado por personas infestadas inmediatamente antes.

La infestación se produce cuando el ácaro hembra excava una galería en la piel y deposita los huevos. Al cabo de dos o tres días, las larvas emergen y excavan nuevas galerías. Maduran, se aparean y repiten el ciclo cada dos semanas.

 

En adultos, la sarna se caracteriza por prurito resistente al tratamiento, peor por la noche, y con lesiones en los espacios interdigitales, en los dedos, en las superficies de flexión de las muñecas, axilas, abdomen (alrededor del ombligo), las partes más bajas de las nalgas y los genitales.

 

En las mujeres, es característico el prurito en los pezones asociado a una erupción papular pruriginosa generalizada.

 

En los hombres, son igualmente típicas las pápulas pruriginosas en el escroto y el pene.

En los bebés y niños pequeños, la sarna a menudo afecta a la cara, cabeza, cuello, cuero cabelludo, palmas de las manos y plantas de los pies. En los bebés y niños pequeños con sarna, generalmente se observa una afectación generalizada de la piel. En los bebés, las lesiones más frecuentes son pápulas y vesicopústulas. Las vesicopústulas son especialmente frecuentes en las palmas de las manos y las plantas de los pies.

En los niños, se necesita un alto índice de sospecha para establecer el diagnóstico correcto de sarna, porque la distribución de las lesiones en la edad adulta (muy rara vez en la cara y el cuello) y en la infancia (generalmente en la cara y el cuello) es diferente.

La sarna puede causar eccema generalizado, probablemente como resultado de la reacción inmunitaria de los pacientes a los aradores de la sarna y sus productos fecales. Este eccema puede sobreinfectarse con Staphylococcus aureus o estreptococos del grupo A, o ambos.

 

¿Cómo puede tratarse de forma satisfactoria?

Para que el tratamiento de la sarna tenga éxito se requiere:

Un diagnóstico correcto. Esta es la razón principal de que algunos pacientes reciban un tratamiento inapropiado y es el mensaje más importante de este módulo.

Eliminación de los ácaros mediante el uso de escabicidas.

Tratamiento de los síntomas.

Tratamiento de la sobreinfección, en caso de haberla.

 

¿Cuáles son los tratamientos escabicidas disponibles?

Existe una gran variedad de medicamentos tópicos efectivos disponibles para tratar la sarna, incluidos:

Permetrina

Benzoato de bencilo

Malatión

Lindano

Crotamitón

El tratamiento que se elija estará determinado por factores como la epidemiología local de resistencia, la toxicidad de los medicamentos y (sobre todo en países subdesarrollados) el coste y la disponibilidad.

 

¿Cuál debe usarse?

La crema dérmica de permetrina al 5% es el tratamiento preferente para la sarna en el Reino Unido, Australia y EE.UU. Es el agente tópico más eficaz, se tolera bien y tiene baja toxicidad.

El malatión debe ser el medicamento de segunda elección. En niños, se deben utilizar preparados acuosos, porque las lociones alcohólicas escuecen y pueden dificultar la respiración.

El lindano se ha utilizado con éxito durante muchos años, pero es menos eficaz que la permetrina. En el Reino Unido no se utiliza y se ha retirado en muchos países debido a informes sobre anemia aplásica y la preocupación por su posible neurotoxicidad.

El benzoato de bencilo es irritante, no se utiliza en niños y no está disponible en EE.UU.

 

¿Puede fallar el tratamiento?

Sí, y la prueba de un tratamiento previo no debe excluir el diagnóstico de sarna, porque los pacientes pueden reinfestarse a través del contacto con personas que no recibieron tratamiento.

Las razones más frecuentes para el fracaso del tratamiento son:

Los bebés se quitan el medicamento de las manos cuando se chupan el dedo.

Los adultos se lavan las manos sin darse cuenta y eliminan así la loción.

Evitación del tratamiento. Esto sucede con frecuencia en mujeres embarazadas, personas con otra enfermedad cutánea y bebés. Además, los niños viven a veces en más de un hogar y puede que se omita el tratamiento en alguno de ellos.

 

¿Existe un tratamiento por vía oral para la sarna?

El antiparasitario por vía oral ivermectina es un escabicida eficaz. Dos dosis de ivermectina (200 µg/kg de peso corporal, con un intervalo de dos semanas) parecen ser tan eficaces como una sola aplicación de permetrina8. Sin embargo, no se ha evaluado el fármaco en niños de menos de 15 kg.

 

¿Hay resistencia a estos tratamientos?

Ha habido informes de ineficacia del tratamiento con lindano, crotamitón y benzoato de bencilo, y puede que el ácaro esté desarrollando resistencia a la permetrina. La resistencia a la permetrina es conocida, pero solo ha habido dos casos de resistencia a la ivermectina en seres humanos con sarna (ambos en pacientes con sarna noruega que recibieron varios tratamientos). Esto puede ser difícil de determinar clínicamente, porque el fracaso del tratamiento se debe generalmente a un tratamiento inadecuado o a la reinfestación por contacto con personas no tratadas.

 

¿Hay efectos secundarios?

La crema dérmica de permetrina al 5% es el tratamiento preferente para la sarna, ya que es el agente tópico más eficaz, se tolera bien y tiene baja toxicidad. Puede producir quemazón, escozor y prurito.

El malatión debe utilizarse como segunda opción y para los contactos adultos que deben abonar el coste de los medicamentos (el malatión es más barato que un medicamento recetado y que la permetrina). En niños, se deben utilizar preparados acuosos, porque las lociones alcohólicas escuecen y pueden dificultar la respiración.

El lindano es menos eficaz que la permetrina y no se utiliza en el Reino Unido. Se ha retirado en muchos países debido a informes de anemia aplásica. Es neurotóxico para los humanos en caso de ingestión o si se produce una absorción excesiva por vía percutánea. Una parte se puede almacenar en la grasa corporal y excretarse en la leche materna.

El benzoato de bencilo es irritante, no se utiliza en niños y no está disponible en EE.UU.

 

¿Cómo se trata la sarna en mujeres embarazadas?

La permetrina es el tratamiento preferente para mujeres embarazadas. Sólo se absorbe una pequeña cantidad a través de la piel, la bioinactivación se produce rápidamente y no queda retenida en el cuerpo.

El lindano se absorbe en pequeñas cantidades y puede retenerse y excretarse en la leche materna. No hay informes de malformaciones en el feto o de aborto como consecuencia del uso del lindano en mujeres embarazadas.

 

¿Qué ocurre si el prurito persiste después del tratamiento?

Después de un tratamiento satisfactorio para matar a los ácaros de la sarna, el prurito puede persistir hasta seis semanas mientras la reacción eccematosa se normaliza.1

Los pacientes se pueden tratar del mismo modo que para el eccema normal con emolientes y corticoides de uso tópico, con o sin antibióticos tópicos, dependiendo de la presencia clínica de sobreinfección por S. aureus. Si se siente prurito en la piel, pero sólo está ligeramente inflamada, a menudo resulta útil el antipruriginoso de uso tópico crotamitón.

Debe advertirse a los pacientes que la curación de la erupción de la sarna requiere cierto tiempo y que no deben hacer un uso excesivo de los escabicidas.

 

¿Qué ocurre si el prurito persiste después del tratamiento?

Después de un tratamiento satisfactorio para matar a los ácaros de la sarna, el prurito puede persistir hasta seis semanas mientras la reacción eccematosa se normaliza.

Los pacientes se pueden tratar del mismo modo que para el eccema normal con emolientes y corticoides de uso tópico, con o sin antibióticos tópicos, dependiendo de la presencia clínica de sobreinfección por S. aureus. Si se siente prurito en la piel, pero sólo está ligeramente inflamada, a menudo resulta útil el antipruriginoso de uso tópico crotamitón.

 

Debe advertirse a los pacientes que la curación de la erupción de la sarna requiere cierto tiempo y que no deben hacer un uso excesivo de los escabicidas.

 

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