J Emerg Med. 2011

La mayoría de los envenenamientos ocurren en el hogar con la presencia de los padres, y se pueden prevenir. La ingestión de sustancias potencialmente letales por parte de los niños es una experiencia aterradora para los cuidadores y padres.

Aunque los resultados de este estudio indican que la mayoría de los casos de envenenamiento entre los niños pequeños eran de poca gravedad pero la posibilidad de graves efectos adversos simpre es alta.

 

Estudios previos han encontrado que la mayoría de los efectos mortales no farmacológicos eran por ingestión de hidrocarburos, alcoholes, productos cosméticos, productos de limpieza y pesticidas.

 

Se encontró que alrededor del 25% de las llamadas de urgencias eran por ingestión de de cosméticos, productos de cuidado personal, productos de limpieza y analgésicos. Por lo general con una toxicidad clínica menor. Otras ingestiones frecuentes son el hierro, antidepresivos, agentes cardiovasculares, y los salicilatos. El más frecuente mortal fueron agentes cardiovasculares pertenecientes a un abuelo.
Los meses más altos fueron de marzo a julio. Las distintas políticas de aumento de seguridad han tenido resultados beneficiosos, como los embalajes a prueba de niños.

Los dispositivos utilizados para asegurar las puertas del armario para evitar el acceso de los niños y la adición de agentes amargos a las sustancias tóxicas son otro intento de disminuir la incidencia de las intoxicaciones pediátricas.

 

De particular interés fue la frecuencia de las intoxicaciones por cosméticos. Supuso un 10% de las intoxicaciones en pacientes <2 años de edad. El uso continuado de los programas educativos para promover el conocimiento de la posibilidad de ingestión letal debe seguir fomentándose.

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