J Allergy Clin Immunol 2011

Un estudio revela que los adultos que adquieren un gato por primera vez, especialmente aquellos que padecen alergias, tienen el doble de posibilidades de sufrir una reacción hacia él, que los que ya tuvieron uno durante la infancia, si la mascota se encuentra en la habitación de la persona. Por este motivo, expertos recomiendan que las personas piensen bien la adquisición de esta mascota y que, en caso de hacerlo, la mantengan fuera de su habitación o incluso fuera de la casa.

Los adultos deberían evitar la adquisición del gato, especialmente aquellos que padecen alergias y que cuentan con un historial de enfermedades alérgicas.

La investigación, realizada en base a la muestra de sangre de 6.000 adultos europeos, encontró que el 3% de las personas que no tenían un gato al principio de la encuesta llegaron a experimentar alergias después de la adquisición del mismo. De ellos, cuatro de cada 10 decía padecer además otras reacciones cuando estaban cerca de animales. Estas personas señalaron, después, que el gato solía estar en su habitación.

Por último, el estudio reveló que los niños que cuentan con la compañía de un gato pueden ser protegidos contra futuras alergias.

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