En un bebé que no está ganando peso, o está vomitando mucho o tiene problemas con ahogos y arcadas, lo primero que vamos a hacer es obtener una historia de la dieta. Obviamente, la lactancia materna es la mejor manera de alimentar a su bebé. Es necesario constatar si existe reflujo gastroesofágico o si presenta dificultades en la alimentación con episodios aspirativos frecuentes.

Por otro lado existen 4 tipos de convulsiones.

El primer tipo son las convulsiones sutiles. Esto puede ser tan imperceptible como un movimiento anormal del ojo o movimiento de los labios o incluso apneas de más de 20 segundos.

El segundo tipo son las clónicas. Estos son por lo general sólo los movimientos de coordinación, como un brazo o una pierna que se mueven rítmicamente.

A continuación hay crisis tónicas, donde hay algo de rigidez o de cambio de tono.

Y luego están las crisis mioclónicas, que suelen ser los dos brazos o las piernas que se mueven en un ritmo exagerado. Son un poco más llamativas que las clónicas, y son realmente las que no queremos perder. Las crisis mioclónicas son un grupo de síndromes convulsivos que tienen un mal pronóstico.

Por supuesto hay que diagnosticar una infección bacteriana grave en caso de que exista – como la meningitis, sepsis, encefalitis por herpes. Hay 3 líquidos que deben ser recogidos para una evaluación de la sepsis; sangre, orina y líquido cefalorraquídeo. Para la obtención de líquido cefalorraquídeo es necesaria la punción lumbar.

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