Las mucosidades («mocos») son secreciones producidas por la inflamación de las vías respiratorias superiores y la nariz. La causa más frecuente son los catarros o resfriados producidos por virus. Otra causa es la alergia.

Pueden acompañarse de fiebre, dolor de garganta, tos y estornudos.

Los mocos al principio suelen ser secreciones muy líquidas (como agua) y luego se hacen más espesos y pasan a ser blancos, amarillos e incluso verdosos.

Si se le obstruye la nariz, no respira bien y tiene que hacerlo por la boca, el bebé puede tener problemas para mamar.

Los resfriados son muy frecuentes. Los niños pueden tener resfriados o catarros entre 6 y 10 veces al año, sobre todo los primeros años de guardería o escuela.

Suelen desaparecer a los pocos días sin ningún tratamiento, aunque la tos puede durar más tiempo.

¿Qué puede hacer?
  • Para prevenir el contagio: en los resfriados la infección se transmite por los mocos, la tos, estornudos o por objetos contaminados con la saliva.
  • Evite en lo posible el contacto con personas resfriadas.
  • Utilice pañuelos de papel de un solo uso para limpiar los mocos.
  • Evite que se lleve a la boca objetos o juguetes compartidos por otros niños con mocos.
  • Lave a menudo las manos del niño.

El tratamiento se basa en aliviar los síntomas:

  • Ofrézcale líquidos con frecuencia, especialmente agua o zumos.
  • Evite el calor seco excesivo en el interior de la casa.
  • No fume en espacios en los que puedan estar los niños.
  • Ventile cada día la habitación del niño.

Para facilitar la expulsión de los mocos:

  • Hágale lavados nasales con una jeringa con agua con sal (media cucharadita rasa de sal en un vaso grande lleno de agua) o con ampollas de suero fisiológico (se compra en las farmacias).
  • Incline la cabeza del niño ligeramente, ponga la jeringa o la ampolla de suero en un orificio de la nariz y presiónela para que el líquido entre.
  • En bebés también puede aspirar los mocos con una perilla de goma, aunque hay que hacerlo con suavidad.
  • Realice el lavado o aspirado en cualquier momento, sobre todo antes de las tomas y antes de acostarse.
  • También es útil respirar el vapor que produce el agua caliente de la ducha.

Si los mocos irritan o resecan la piel debajo de la nariz, puede aplicar una pomada de vaselina (se compra en farmacias).

Para tratar la fiebre o el malestar puede darle paracetamol a las dosis que le aconseja su médico habitualmente.

Los antibióticos no sirven para curar los mocos del resfriado, aunque sean verdosos.

No hay vacunas eficaces para este problema.

 ¿Cuándo consultar a su médico de familia?

  • Si la fiebre dura más de 3 días o es superior a38,5 ºC.
  • Si está muy decaído.
  • Si el niño tiene dolor de oídos.
  • Si tiene dolor de garganta y le resulta difícil tragar.
  • Si la tos le hace vomitar o le impide descansar por la noche.
  • Si los mocos duran más de 8-10 días y son amarillo verdosos.
  • Si tiene dificultad para respirar o tiene pitos en el pecho.
  • Si sólo tiene mocos verdes en uno de los agujeros de la nariz.
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