Las convulsiones son movimientos bruscos y generalizados de brazos y piernas, normalmente acompañados de pérdida de conocimiento. Sin embargo, en los niños las convulsiones pueden ser menos aparatosas.

También es importante tener en cuenta que la mayoría de los «ataques» que se producen en estas edades no son epilepsia.Los más frecuentes son producidos por la fiebre, pero también pueden aparecer con las situaciones de angustia o tensión emocional, debidas a ansiedad o dolor, o incluso como consecuencia de pesadillas.

Si su hijo ha tenido ataques repetidos y los médicos le han confirmado que tiene una epilepsia debe saber que:

  • La epilepsia se debe a descargas eléctricas anormales en el cerebro que producen crisis o ataques que aparecen de repente y duran poco tiempo.
  • En la mayoría de los casos no se encuentra la causa. No es una enfermedad contagiosa ni va a causar retraso mental a su hijo. Tampoco es una enfermedad mental.
  • Puede iniciarse a cualquier edad y afecta igual a hombres y mujeres. Su hijo es igual al resto de niños, sólo en algunas ocasiones puede tener algún problema de rendimiento escolar.
  • ¿QUÉ PUEDE HACER?
  • Asegúrese de que toma regularmente la medicación. La mayoría de casos se controlan bien con el tratamiento. Guárdela bien y tenga suficiente en casa para no quedarse sin medicación en un momento dado. Debe conocer bien los medicamentos que toma el niño, el nombre y la cantidad.
  • No suspenda o interrumpa la medicación por su cuenta. Puede ser que no necesite el tratamiento toda la vida, pero en cualquier caso su médico le dirá cuándo se puede dejar.
  • Evite los videojuegos, las luces de discoteca, el ordenador, la televisión, etc. si en algún momento han producido o desencadenado un ataque en su hijo.
  • Procure que lleve una vida lo más normal posible. Si está bien controlado podrá hacer deporte. Debe usar casco cuando vaya en bicicleta y siempre le debe acompañar un amigo o un adulto cuando nade. Debe evitar los deportes de riesgo como el buceo o la escalada.
  • Se aconseja: evitar las literas; ducharse mejor que bañarse, poner barandillas en los baños y colocar en los baños puertas que se abran hacia afuera (para no bloquear la entrada de ayuda en caso de crisis).
  • SI SU HIJO TIENE UN ATAQUE
  • Permanezca calmado. Quédese a su lado hasta que se le pase. Normalmente suele durar menos de 3 minutos. Si dura más de 5 minutos, acuda al servicio de urgencias. Si su médico le ha indicado darle una medicación, adminístresela.
  • Retire los objetos que se encuentren cerca, afloje la ropa apretada y proteja su cabeza colocándole un objeto suave debajo.
  • No le ponga ningún objeto en su boca. Podría lastimarlo o bien sufrir una mordedura. Túmbelo boca abajo y la cabeza de lado, para que puedan salir las salivas o el vómito y pueda respirar.
  • No se requiere de la presencia inmediata de un médico. Solamente en caso de que la convulsión dure más de5 a10 minutos, o si el paciente tiene una convulsión seguida de otra.
  • Una vez finalizado el ataque, deje que descanse o duerma. Le ayudará a recuperarse.
  • Acuda a su médico. Después de una convulsión, es necesario que el niño sea visto por su medico para informarle sobre la crisis.
  • ¿CUÁNDO PEDIR AYUDA O ACUDIR A UN CENTRO SANITARIO?
  • Si es la primera crisis que ha tenido en su vida.
  • Si se ha herido durante la crisis o se ha golpeado la cabeza.
  • Si la crisis dura más de 5 minutos o tiene una duración muy superior a las habituales.
  • Si tiene fiebre.
  • Si al niño no le sienta bien la medicación, y siempre que tenga dudas o se encuentre desorientado.



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