La punta del pene está cubierta por una piel que se llama prepucio. Ésta normalmente puede echarse hacia atrás y dejar a la vista toda la punta del pene sin piel, el glande.

En la fimosis la punta del prepucio es estrecha y no puede retirarse hacia atrás, lo que impide que se pueda ver completamente la punta del pene.

Esta estrechez de la piel puede considerase normal hasta los 3 años. A medida que el niño crece se podrá ir retirando la piel completamente, hasta que ésta baja sin dificultad.

A veces parte de la piel del prepucio que está encima del glande se pega a éste, lo que impide también que la piel se pueda retirar del todo hacia atrás, a esto se le llaman adherencias.

El tratamiento de la fimosis es una operación sencilla en la que se extirpa la piel del prepucio. Es recomendable cuando la fimosis es muy cerrada, da problemas o dificulta la higiene.

En determinadas poblaciones como la judía, por razones culturales y religiosas, a todos los recién nacidos se les corta el prepucio, a esto se le llama la circuncisión.

Se habla de parafimosis cuando la piel del prepucio se retira hacia atrás por completo, pero no puede volver a su posición para cubrir el glande. El pene queda como estrangulado por la piel, duele, se hincha y toma un color como morado.

¿Qué puede hacer?
  • En niños menores de 3 años, lave el pene con agua y jabón. No realice maniobras forzadas para intentar bajar la piel. El 90% de las fimosis desaparecen antes de los 3-4 años.
  • En niños de más de 3 años, si la fimosis no se ha solucionado espontáneamente, consulte con su médico por si debe realizar tratamiento con cremas y maniobras suaves para intentar bajar la piel.
  • Si a pesar de ello persiste la fimosis, en ocasiones se puede esperar a operar hasta que el niño tenga 5-7 años, ya que existe la posibilidad de que la fimosis se solucione sola.
  • Si hay adherencias que no permiten retirar la piel, su médico le indicará las maniobras para despegarlas y cómo y cuándo realizarlas. Éstas deben ser siempre muy suaves y sin forzar la piel, para evitar hacer heridas o fisuras.
  • Si aparece una parafimosis. Puede colocar una bolsa con hielo o paños mojados con agua fría sobre el glande durante unos 10-20 segundos. Si lleva poco tiempo, puede intentar con los dedos índices tirar de la piel del prepucio hacia arriba mientras empuja con ambos dedos pulgares el glande hacia abajo, para que vuelva a su situación normal. Para esta maniobra también puede utilizar vaselina para que la piel roce menos. Si no se resuelve, no insista. Consulte urgentemente con su médico.

¿Cuándo consultar a su médico de familia?

  • Si el pene duele, está rojo o inflamado.
  • Si le escuece o siente dolor al orinar.
  • Si al orinar el prepucio se llena de orina y parece un saco.
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