Lancet 2012

Los niños con infección bacteriana grave que recibieron zinc, además de la terapia antibiótica estándar, respondieron mejor al tratamiento.

Se asignó al azar a 700 pacientes afectos de infección bacteriana grave, para recibir como cofactor el zinc (352 pacientes, 332 evaluados por el fracaso del tratamiento) o placebo (348 pacientes, 323 evaluados por el fracaso del tratamiento).

En general, los investigadores observaron una reducción del 40% en el riesgo de fracaso del tratamiento en el grupo de suplementación de zinc en comparación con el grupo placebo (95% intervalo de confianza [IC] del 10% – 60%, p = 0,0113).

Los investigadores incluyeron recién nacidos prematuros (edad gestacional ≤ 32 semanas) que eran mayores de 2 meses en el cribado. Se excluyeron niños que pesan1500 gramoso menos, los que requieren ventilación mecánica, inotrópicos, o transfusión, las personas con cualquier condición médica subyacente grave, los nacidos de madres infectadas con VIH, y los que recibieron zinc durante el episodio infeccioso presente.

El mecanismo exacto del efecto de suplementos de cinc es desconocido y requiere de mayor investigación, pero los beneficios clínicos de diarrea y neumonía en niños menores de 5 años, y ahora en posibles infecciones graves en neonatos, sugieren que el uso terapéutico de zinc podría tener una amplia aplicación.

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