El número de casos de tos ferina de Estados Unidos ha aumentado a alrededor de 18.000 en un brote que está en camino de convertirse en el más grave en los últimos 50 años.

Nueve personas han muerto y el número de casos ya era más del doble que en el mismo período del año pasado.

Según la CDC odos los adultos, incluidas las mujeres embarazadas, deben recibir una vacuna de refuerzo debido a que la enfermedad contagiosa es especialmente peligrosa para menores de un año.

El número de casos en Washington, sin muertes, se ha triplicado desde abril, con 1.132 casos reportados a finales de ese mes.

El CDC también tiene previsto un estudio en California, donde una epidemia de 2010 contaba con más de 9.000 casos, incluidas 10 muertes infantiles.

A principios de esta semana, en Nueva York, se dieron a conocer cifras preliminares que muestran 970 casos en lo que va de 2012. En todo el 2011, hubo 931 casos reportados en Nueva York.

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