Etiquetas

, ,

J Allergy Clin Immunol. 2012

Se ha demostrado que la administración de suplementos probióticos en los primeros años de vida reduce el riesgo de aparición de eccemas, aunque aún no se ha determinado cuáles son las cepas probióticas que se han de usar y cómo y cuándo administrarlas. En este artículo se documenta un ensayo paralelo, doble ciego, controlado con placebo en el que se investiga el riesgo de aparición de eccemas en lactantes de alto riesgo después de una intervención con probióticos exclusivamente materna durante los dos últimos meses del embarazo y los dos primeros meses de lactancia materna.

En el estudio participaron 205 parejas de madres y bebés; las madres que presentaban una patología alérgica y sensibilización atópica recibieronLactobacillus rhamnosus LPR y Bifidobacterium longum BL999, L. paracasei ST11 yB. longum BL999 o placebo.

Los lactantes cuyas madres recibieron probióticos mostraron un riesgo significativamente menor de desarrollar eccemas durante los primeros 24 meses de vida. Los cocientes de probabilidades fueron de 0,17 para L. rhamnosus y B. longum (p<0,001) y de 0,16 para L. paracasei y B. longum (p<0,001).

También disminuyó el riesgo de eccema persistente crónico: los cocientes de probabilidades respectivos fueron de 0,30 (p=0,016) y 0,17 (p=0,003).

Los probióticos no influyeron en el riesgo de sensibilización atópica de los lactantes ni produjeron efectos adversos.

El régimen de prevención con probióticos específicos que se administraron a mujeres embarazadas y a madres lactantes, es decir, antes y después del parto, es seguro y eficaz para reducir el riesgo de aparición de eccemas en lactantes con madres alérgicas y que mostraron resultados positivos en la prueba de punción cutánea.

Anuncios