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PLoS One 2013

Un estudio mostró que el uso de la magnetoencefalografía (MEG) para medir la conectividad funcional entre lóbulos cerebrales y el ruido de fondo ayudan al diagnóstico.

19 niños tasa de precisión de hasta un 94% en la diferenciación de los que tienen y los que no tienen un espectro autista.

El grupo con TEA tiene conexiones mucho más fuertes entre las zonas posteriores y frontales del cerebro y baja complejidad de los patrones espaciales.

Agregó que varias técnicas se están utilizando actualmente para medir la actividad cerebral, como MEG, electroencefalografía (EEG), la resonancia magnética funcional (fMRI). MEG fue elegido para este estudio debido a su capacidad para realizar un seguimiento “cambios rápidos” en la actividad neuronal.

MEG mide los campos magnéticos generados por las corrientes eléctricas en las neuronas del cerebro.

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