Unos 12 millones de españoles padece alguna enfermedad alérgica y el 20% de la población tiene alergia al polen, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), con motivo de la celebración de Día Mundial del Asma, el 7 de mayo.

Ahora bien, la predisposición o riesgo a sufrir una alergia viene determinada por los antecedentes familiares y por algunos factores ambientales, como cambios en la dieta y la nutrición, o infecciones durante los primeros años de vida. La alergia puede tener un componente hereditario, lo que significa que un niño cuyos padres son alérgicos probablemente desarrolle algún tipo de sensibilización, aunque no precisamente al mismo alérgeno que afecta a los padres.

No abrir las ventanas entre las 5.00 horas y las 10.00 horas y entre las 19.00 horas y las 22.00 horas; mantener las ventanillas del coche cerradas; y colocar filtros antipolen en los aparatos de aire acondicionado.

Asimismo, y con el fin de evitar los efectos de la alergia, se aconseja llevar gafas de sol para que el polen no entre en contacto con los ojos; ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa; no tender la ropa en el exterior; evitar actividades que puedan remover partículas de polen como cortar el césped o barrer la terraza; evitar las plantas que polinicen el aire; no dormir cerca de fuentes de pólenes alergénicos; y si se toman medicamentos específicos para las alergias, como antihistamínicos, tomar aquellos que han sido recetados por el médico de forma regular y en la dosis recomendada.

 

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