Anales de Alergia, Asma e Inmunología 2014.

Los síntomas depresivos pueden estar relacionados con el desarrollo de asma del adulto.

Una cohorte de casi 32.000 participantes así lo demuestra. Hasta dos veces más propensos a desarrollar asma que sus homólogos.

También hubo una tendencia mayor tasa de incidencia de asma en las mujeres que tomaron antidepresivos y eran fumadores actuales o anteriores.

Dada la alta prevalencia de asma y de depresión en las mujeres, la asociación es de importancia para la salud pública.

Según los investigadores, el 11,6% de las mujeres negras tienen actualmente asma y ​​el 13,1% tienen una prevalencia de trastorno depresivo mayor. Cuando las condiciones se dan al mismo tiempo, los dos son por lo general más graves.

El estrés es un desencadenante conocido de exacerbación del asma en pacientes con asma. Se ha planteado la hipótesis de que los efectos del estrés sobre el sistemas inmune y nervioso autonómico también son relevantes para el desarrollo del asma.

El trastorno depresivo mayor conduce a la sobreproducción de la hormona y la hiperactividad del eje hipotalámico-pituitario-adrenal liberador de corticotropina.

El índice masa corporal (IMC) también se asoció con una mayor incidencia de asma del adulto. El objetivo del estudio fue evaluar la posible relación entre los síntomas depresivos y el desarrollo de asma.

Para este análisis, los investigadores evaluaron los datos de 31.848 personas que participaron en el estudio entre 1999 y 2011.

En 1999 y 2005, estas mujeres también valoraron la frecuencia de 20 posibles síntomas depresivos en sus cuestionarios, los cuales fueron evaluados utilizando el Centro de Estudios Epidemiológicos-escala de depresión (CES-D).

Los resultados mostraron que las mujeres que puntuaron 33 o más en el CES-D tenían una razón de incidencia multivariable significativa de 2,08 para el desarrollo de asma en comparación con aquellos que anotó menos de 16 (95% intervalo de confianza [IC]: 1,58 a 2,74; P <0,0001 ).

 

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