Comer fitoestrógenos podría reducir significativamente los síntomas de asma y alergias.

Estudios presentados en la conferencia de la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología 2014.

Los fitoestrógenos se encuentran en las plantas y actúan sobre los mismos receptores del estrógeno. Investigaciones anteriores han demostrado que los compuestos tienen efectos antiinflamatorios y antioxidantes.

Fitoestrógenos lignanos como secoisolariciresinol se encuentran en muchos alimentos, especialmente las semillas de lino. En estudios in vitro han demostrado que estos productos químicos pueden barrer el radical hidroxilo y causar la peroxidación de ácidos grasos.

Fitoestrógenos de isoflavonas como la genisteína y la daidzeína, se encuentran principalmente en la soja. Han mostrado signos de atenuación de la inflamación de las vías respiratorias alérgicas en los animales.

Para ver los efectos de los fitoestrógenos en los seres humanos, se realizó un estudio reciente con más de 7.900 personas. Se buscaron correlaciones entre los niveles urinarios de los fitoestrógenos y otras variables. También midieron enterodiol, enterolactona, daidzeína, genisteína, O-desmetilangolensina (O-DMA), y el equol, que se producen cuando las bacterias intestinales metabolizan fitoestrógenos.

Los investigadores encontraron que mientras más enterolactona y O-DMA en la orina, menos probabilidad de sibilancias en los 12 meses anteriores.

Una correlación también fue vista entre el aumento de los niveles de enterodiol y la disminución de sibilancias.

Con el aumento de los niveles de daidzeína, las probabilidades de atopia disminuyeron. Los pacientes en el tercil con más daidzeína en la orina eran 29% menos propensos a tener atopia que los del tercil inferior (odds ratio [OR] = 0,73, IC 95%, 0,57-0,96; P  = 0,03 para la tendencia).

Los pacientes en el tercil con más daidzeína también tenían un menor riesgo de IgE total por encima de 100 KU / L (OR: 0,73, IC 95%, 0,57-0,94; P  = 0,02 para la tendencia).

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