J Autism Dev Disord 2014.

La medición de la rapidez con que el cerebro responde a imágenes y sonidos utilizando la electroencefalografía (EEG) podría proporcionar una manera objetiva para clasificar a los niños en el espectro autista y ayudar a diagnosticar la condición anterior, según los investigadores del Albert Einstein College of Medicine de la Universidad de Yeshiva, en el Bronx, Nueva York.

Se estima que uno cada 68 niños estadounidenses tiene un trastorno del espectro autista (TEA), según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Existe una amplia variación en los síntomas de TEA, desde leves dificultades sociales y de comunicación a profundas alteraciones cognitivas.

Uno de los retos en el autismo es que no sabemos cómo clasificar a los pacientes en subgrupos.

En un estudio anterior, el Dr. Molholm y sus colegas encontraron que los niños tenían un procesamiento sensorial de la información lento, como el sonido, el tacto y la visión.

El estudio incluyó a 43 niños de 6 a 17 años con TEA. Los investigadores encontraron una fuerte correlación entre la velocidad con la que un niño procesa las señales auditivas y la severidad de sus síntomas: cuanto más tiempo se tomaron, más graves son los síntomas de autismo del niño.

Este hallazgo es coherente con estudios de la microarquitectura del centro cerebral auditivo.

El equipo de investigación también encontró una significativa aunque débil correlación entre la velocidad de procesamiento señales audiovisuales y severidad ASD. 

El estudio apoya “la creciente evidencia” de que la capacidad de los niños con autismo para combinar la información del habla auditiva y visual.

EEG también podría ayudar a diagnosticar ASD antes, lo que permitiría una intervención más temprana, que sabemos aumenta la probabilidad de un resultado mejor.

Más información sobre autismo en neurofeedback.wordpress.com

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