Science 2014

Impulsos magnéticos o eléctricos aplicados al cráneo teóricamente sólo llegan a las regiones ultraperiféricas del cerebro. Gracias a la naturaleza altamente conexionada del cerebro existe otra posibilidad. Al modificar la actividad de neuronas de superficie esto afecta indirectamente a regiones cerebrales más profundas.

Siguiendo esta lógica, el grupo de Joel Voss neurocientífico en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern y sus colegas realizaron la estimulación repetitiva transcraneal magnética (EMTr) en sujetos que se sometieron a pruebas de memoria. El fin era estimular conexiones profundas del hipocampo izquierdo que se sabe que son necesarias para la memoria asociativa.

Durante cinco días los participantes recibieron 1.600 pulsos magnéticos en el lado izquierdo de la cabeza, un proceso que tomó 20 minutos y produjo sólo una sensación tapping suave en el cuero cabelludo. Antes, durante y después de la semana de la EMTr, los investigadores probaron la capacidad de memoria de los participantes. Se escanearon sus cerebros con resonancia magnética funcional (fMRI) en busca de cambios en la conectividad.

Se pudo demostrar un aumento del flujo sanguíneo en el hipocampo y cuatro regiones más del cerebro, que se cree interactúan con el hipocampo. Esta mayor fortaleza del hipocampo se asoció a una mejor puntuación en los tests de memoria.

El TMS no sólo cambia la actividad del cerebro, sino que cambia la forma en que las áreas se comunican entre sí.

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