N Engl J Med . 2014

El aumento de enfermos celiacos hace plantearse nueva estrategias con el gluten.

Una de las etiologías posibles podría ser la cesárea electiva, las infecciones perinatales y de infancia, y el uso de antibióticos e inhibidores de la bomba de protones. Algunos de estos factores implican cambios en el microbioma, lo que afectaría la absorción de solutos a nivel intestinal.

En cuanto a la introducción temprana o tardía del gluten, parece que retrasar la introducción del gluten no afecta su riesgo a largo plazo de desarrollar enfermedad celíaca. La edad de introducción parece jugar un papel menor en el riesgo de la aparición de la enfermedad celíaca.

El retrasar la introducción en niños con HLA de riesgo, se ha relacionado con que podría reducir el efecto negativo de la enfermedad en órganos vulnerables, tales como el cerebro. Y en segundo lugar, reduce la prevalencia, aunque no significativa, de autoinmunidad asociada a la enfermedad celíaca en niños con alto riesgo genotipo HLA.

En cuanto a la prolongación de la lactancia materna, aunque puede ser beneficioso en otros aspectos, no discernimos un efecto protector contra la enfermedad celíaca.

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