J Epidemiol Community Health 2015.

El constante ir y venir entre dos hogares en la custodia compartida resulta ser mejor psicológicamente, en contra de lo sospechado, según un nuevo estudio. Investigaciones anteriores han demostrado que los niños cuyos padres están separados están en mayor riesgo de sufrir problemas emocionales y desajustes sociales que aquellos en hogares biparentales.

Investigadores en Suecia en un estudio de 147.839 niños encontraron que mientras los niños cuyos padres no viven juntos tienen más problemas de salud psicosomática que los niños en familias nucleares, los niños en los arreglos de custodia compartida tenían menos problemas que los que viven con un solo padre.

Se revisó la calidad de vida, la salud general y la salud mental resultando que están mejor atendidos cuando se alterna la custodia.

Problemas de sueño fueron las más frecuentes, afectando a un 22% de los niños que viven exclusivamente con uno de los padres y el 19% de los niños que vivían principalemente con uno de los padres. En cambio, sólo 14% de los niños en custodia compartida tenía problemas de sueño, al igual que el 13% de los niños en las familias nucleares.

Los dolores de cabeza siguieron una tendencia similar, afectando el 19% de los niños que viven con un solo padre, el 14% de los niños en la custodia compartida y el 12% de los niños en las familias nucleares.

Es posible que las familias con arreglos de custodia compartida pudieran involucrar a padres que se separaron más amigablemente. El acuerdo de custodia conjunta puede ser un indicador de una relación menos mordaz, con menos consecuencias negativas para los niños.

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